viernes, 20 de junio de 2008

Beneficios de los antioxidantes

Después de años de destacar sus cualidades para la salud y promover el consumo de suplementos, un estudio sugiere con cierto grado de certeza que su utilización excesiva puede aumentar la mortalidad
Un estudio publicado recientemente en The Chocrane Library reveló que, en exceso, ciertos antioxidantes pueden llegar, incluso, a aumentar ligeramente el riesgo de mortalidad. Los autores del trabajo, procedentes del Hospital Universitario de Copenhague (Dinamarca), hicieron un análisis de casi 70 ensayos clínicos con más de 230.000 participantes. Concluyeron que los antioxidantes no solo no tienen siempre efectos positivos sobre el organismo, sino que el betacaroteno y las vitaminas A y E aumentan ligeramente el riesgo de mortalidad.
El doctor Pedro Lobo, Jefe del Servicio de Nutrición y Diabetes del Hospital Universitario Austral, explica que "el mecanismo de oxidación en el organismo es constante y progresivo", es un proceso inevitable, una consecuencia de estar vivos. Los radicales libres son los compuestos involucrados en los procesos de oxidación del organismo que, en exceso, generan daño celular. "Existen barreras naturales o mecanismos defensivos que neutralizan los radicales libres: los antioxidantes", señaló Lobo.
La mayoría de estas sustancias se encuentran en frutas, legumbres, verduras, hortalizas o cereales. Por esto, los científicos comenzaron a creer que, lógicamente, consumir más antioxidantes era sinónimo de resolver los efectos nocivos de los radicales libres, y muchas personas empezaron a consumir suplementos.
Los investigadores daneses decidieron investigar los beneficios de los antioxidantes y analizaron sus efectos en 68 ensayos clínicos realizados a más de 230.000 personas, sanas y enfermas, para ver si evitaban que se agravasen sus dolencias. Los resultados revelaron que quienes consumían los antioxidantes presentaban un 5% más de riesgo de muerte que quienes no los tomaban.
El betacaroteno, la vitamina A y la vitamina E aumentaban el riesgo de muerte un 7%, 16% y 4%, respectivamente, mientras que el selenio y la vitamina C no manifestaron ser nocivas para la salud.
Consultado al respecto, Lobo sostiene que si bien "desde el punto de vista teórico, los antioxidantes son buenos y parecen útiles para neutralizar el exceso de producción de radicales libres en el organismo, pero se desconoce cuál es el mejor antioxidante, cuál es su dosis ideal y el tiempo que debería durar el tratamiento". El especialista afirma que el exceso de estas sustancias o "el consumo sin prescripción médica" puede "causar daños desconocidos".
La vitamina A en grandes cantidades, por ejemplo, puede resultar hepatotóxica.
Por lo tanto y a menos que los necesite, evite el consumo de suplementos antioxidantes.
El doctor Lobo enfatiza que "una dieta sana, completa, adecuada y saludable, cubre el valor vitamínico y mineral que requiere el organismo de una persona sana". En la mayoría de los casos, al menos, "alcanza con llevar un estilo de vida saludable". "No se justifican los suplementos, salvo en situaciones puntuales", remata.
El especialista aclara, además, que no se puede saber por qué ciertos antioxidantes aumentan la mortalidad, como el betacaroteno o la vitamina E, debido a que el estudio publicado en Chocrane es un metaanálisis, que fue diseñado solamente para evaluar los riesgos o beneficios de estas sustancias, sin poder dirimir las causas. Aún así, advierte que "el nivel de evidencia de un metaanálisis, desde el punto de vista estadístico, es muy importante". “Si bien las conclusiones del estudio no constituyen una afirmación determinante, son lo suficientemente certeras como para tener en cuenta los potenciales riesgos del consumo indiscriminado de antioxidantes”, resalta el Lobo.
Los mismos autores del estudio subrayan: “Es necesario considerar a los suplementos de antioxidantes como medicamentos que deben analizarse cuidadosamente antes de ser lanzados al mercado”.

Fuente: Infobae

lunes, 16 de junio de 2008

Alimentación saludable y embarazo

La Organización Mundial de la Salud declaró que la alimentación de la madre durante el embarazo influye en la salud en la adultez del bebé, en áreas tan importantes como el aumento del riesgo de hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, obesidad, diabetes e incluso algunos tipos de cáncer.

Una alimentación saludable para la embarazada y su bebé
Estos son algunas sugerencias para que puedas sentirte bien al tiempo de estar brindándole a tu bebé todo lo que el necesita para desarrollarse y crecer sano.
Para obtener ese estado nutricional óptimo es fundamental contar con una alimentación adecuada y saludable desde algunos meses antes de la concepción.
Durante el embarazo, la alimentación debe permitir:
1) Cubrir las necesidades de nutrientes propias de la mujer.
2) Satisfacer las demandas nutritivas producidas por el crecimiento del feto.
3) Preparar al organismo de la madre para afrontar mejor el parto.
4) Promover la lactancia.

¿Cuánto comer durante esos 9 meses?
La adecuada alimentación durante el embarazo es vital para el correcto desarrollo y crecimiento del bebé, sin necesidad de aumentar excesivamente el consumo de calorías. Por más raro que parezca, durante el embarazo solamente se deben sumar 300 calorías a lo que se consumía antes del embarazo. Sin olvidar que el consumo total diario de la embarazada no debe ser menor a 1600 calorías. El aumento de peso excesivo puede incrementar el riesgo de hipertensión arterial y/o diabetes gestacional en la mujer embarazada y/o acarrear en el bebé bajo peso al nacer, entre otros problemas.
Es común que el malestar, las naúseas y/o vómitos dificulten el comer en el primer trimestre, pero es importante tener una alimentación equilibrada y el consumo de ciertos suplementos alimentarios, sobre todo con ácido fólico.

¿Qué se debe incluir?
1) Se deben incluir una gran variedad de alimentos para obtener todos los nutrientes que se necesitan. Consumir 3 a 5 porciones de almidones como panes y cereales integrales, 2 a 4 porciones de frutas, 4 o más porciones de verduras, 3 porciones de lácteos al día y 3 porciones de fuentes de proteínas como carnes (vaca, pollo, pescado), quesos, huevo y frutas secas, y 2 porciones de aceites o frutas secas al día.
2) Es conveniente preferir los alimentos en sus versiones integrales para un mayor consumo de fibra: panes integrales, legumbres como lentejas, arvejas, porotos, cereales integrales, y cereales para el desayuno; para estimular el correcto funcionamiento intestinal. La constipación es muy común debido al aumento de las hormonas.
3) Más allá del suplemento multivitamínico que pueda recomendar el obstetra es importante incluir, al menos, 5 porciones de frutas y verduras al día como mínimo, de diferentes colores, ya que son las que brindarán la mayor variedad de vitaminas, minerales y fitonutrientes. Incluso ya se sabe que el feto se va acostumbrando a los sabores de aquellos alimentos que la madre suele consumir dentro de la panza, facilitando la incorporación posterior de nuevos sabores como las verduras cuando comienza con la alimentación sólida.
4) El calcio es un mineral indispensable en esta etapa para la formación de los huesos y dientes, así como para la contracción muscular. Se deben consumir 1000 a 1300 mg de calcio por día; a través de leche, yogures, postres de leche y quesos compactos como port salut, muzarella, cuartirolo. Una alimentación saludable incluye cuando menos 3 porciones por día. Si el consumo de calcio es insuficiente, se comienza a remover el calcio de los huesos, aumentando el riesgo de osteoporosis en la madre.
5) Existe la llamada anemia fisiológica durante el embarazo, y se debe a que la sangre materna aumenta de volumen para nutrir al feto. Por ende, se deben consumir 3 porciones de alimentos ricos en hierro como carnes rojas, hígado, leche fortificada con hierro, lentejas, habas y ciertas frutas secas. Las fuentes de hierro de origen vegetal contienen un tipo de hierro llamado no hémico que necesita de la vitamina C para absorberse con mayor facilidad. Por ende, al consumirlas se deben acompañar con alimentos fuente de dicha vitamina como tomate, morrones, cítricos, kiwi, frutillas, brócoli y coliflor.
6) Una alimentación adecuada incluye, al menos, dos fuentes de ácido fólico al día como verduras de hoja (lechuga romana, endibia, escarola, berro, espinaca), hígado, banana, riñón, nueces, naranja, soja, trigo entero, remolacha, arvejas, tomates, sardinas, huevos o apio. Debido a que es muy sensible al calor, se recomienda utilizar 2 raciones diarias de verduras o frutas crudas. La recomendación es de 400 mg por día para prevenir defectos en el tubo neural como la espina bífida.
7) Consumir, al menos, una fuente de vitamina A por día. La misma se encuentra en aquellos alimentos de color anaranjado, en forme de carotenoides como la calabaza, la zanahoria, melón rocío de miel, así como en las leches fortificadas con dicha vitamina.
8) Los ácidos grasos Omega 3 son indispensables para el desarrollo del sistema nervioso. Por eso, se deben incluir semillas de chía y de lino y al menos, dos veces a la semana, pescados azules o grasos como sardina, caballa, atún y calamares.
9) En los últimos años, la colina comenzó a adquirir más notoriedad en cuestiones del embarazo debido a su importancia para el desarrollo del centro de la memoria en el feto. La yema de huevo es donde se encuentra en mayor cantidad, por eso incluir huevos al menos 4 veces a la semana. Otras fuentes de colina son el maíz, el ajo, la cebolla, los espárragos y la avena.
Teniendo una alimentación variada y equilibrada se aseguran todos los nutrientes que tanto el bebé como la madre necesitan.

Fuente: Leticia Radavero en Weblogs, Infobae.com

Más sobre alimentación y embarazo

Es mucho lo que se puede hacer durante los 9 meses que dura el embarazo para favorecer tu bienestar y el de tu bebé: comé sano, sé físicamente activa y descansá lo suficiente.

¿Qué alimentos se deben evitar en el embarazo?
1) El alcohol está totalmente contraindicado. En algunos casos el mismo ha podido relacionarse con partos prematuros, defectos en el feto, retraso mental y bebés de bajo peso al nacer.
2) No abusar de la cafeína. Limitar el consumo a no más de 300 mg diarios. Una taza de café de 250cc contiene aproximadamente 150mg de cafeína, el té negro 80mg mientras que una lata de gaseosa cola aproximadamente 30-60mg. Y aunque parezca increíble, el chocolate también contiene cafeína: una barra aporta lo mismo que ¼ de taza de café.
3) Disminuir el consumo de grasas al 30% o menos del total de calorías del día. Una mujer que consume 2000 calorías debe consumir 65 gramos de grasa o menos diariamente. Tan importante como la cantidad es la calidad para asegurarse la adecuada ingesta de ácidos grasos esenciales, es decir, aquellos que el organismo no puede fabricar y que deben ser consumidos a través de la alimentación, ya que son indispensables para el desarrollo del sistema nervioso del feto. Es aconsejable preferir aceites vegetales, frutas secas, semillas, palta y pescados grasos.
4) Evitar el tiburón, el pez espada, caballa gigante y pargo por el contenido de mercurio.
5) No consumir quesos o embutidos de venta ambulante o de campo, que no han sido pasteurizados.
6) Evitar el consumo de pescado y huevo crudo como en el caso del sushi o las mayonesas caseras.
¿Cómo manejar las molestias que pueden ocurrir?
Durante el embarazo se pueden presentar náuseas e incluso vómitos, diarrea y constipación. Es común también la acidez. ¿Qué comer para suavizar estos síntomas?
1) Náuseas: las experimentan entre el 50 y el 60% de las mujeres embarazadas, debido a los cambios hormonales, principalmente a causa de los estrógenos elevados. Ocurren principalmente por la mañana. Antes de salir de la cama, es conveniente comer algún tipo de almidón como pan, o cereales, ya que ayuda a remover el ácido del estómago. También elegir alimentos con olores y sabores neutros como los pastas, papa, choclo, lácteos y quesos. Es mejor comer comidas de menor volumen pero con mayor frecuencia, es decir, además de las 4 comidas principales realizar 2 a 3 colaciones. Evitar las frituras, los picantes, las comidas muy grasosas y condimentadas y aquellos platos o alimentos con olores muy fuertes que disparen las náuseas. Las embarazadas, por lo general, tienen el sentido del olfato muy exacerbado.
2) Constipación: la misma ocurre por los cambios hormonales. Es indispensable el consumo de agua, que no debe ser menor a 2,5 litros al día. Las verduras y las frutas también aportan, además de fibra, agua. También es preferible elejir las versiones integrales de las pastas, panes y cereales ya que aportan más fibra. Además, se puede incluir salvado de avena o de trigo en caldos, sopas, yogures o ensaladas.
3) Diarreas: consumir más alimentos con fibra soluble que ayudan a absorber el exceso de agua como por ejemplo la manzana rallada, la zanahoria cocida, el membrillo, bananas, arroz blanco, avena y panes blancos, te permitirá aliviarlas.
4) Acidez: comer comidas más frecuentemente y de menor volumen ayudarán a controlarla. Es importante evitar el consumo de comidas muy condimentadas, la pimienta, la nuez moscada, la menta, las gaseosas y el café. Además, es fundamental comer bien despacio.
Antojos y atracones de comida
Los antojos y atracones son normales durante el embarazo. A pesar de no haber ninguna explicación científica, casi 2/3 de las embarazadas los tienen. Si surge un deseo repentino por un determinado alimento, comé una porción chica y sacate las ganas si te provée de energía repentina o provee nutrientes esenciales, como por ejemplo, los helados a base de cremas son fuente de calcio. Pero, prestá atención... si basás tu alimentación en alimentos muy calóricos no te permitirá estar consumiendo alimentos más nutritivos.
Uno es lo que come y la responsabilidad se multiplica cuando se piensa por dos.

Fuente: Leticia Radavero en Weblogs, Infobae.com

sábado, 14 de junio de 2008

Engordar consumiendo productos dietéticos.

Los alimentos con bajo contenido de grasas vienen contribuyendo a la epidemia de obesidad en Estados Unidos, en la última década , según la Asociación Estadounidense del Corazón (AHA).

El verdadero problema es que las personas creen que pueden comer cantidades ilimitadas de galletas con poca grasa, yogures congelados y dulces. Aunque estos alimentos contienen menos grasa que las versiones originales, suelen tener más azúcar e incluso más calorías y son consumidos sin límite de cantidad.
Para prevenirlo se recomienda leer las etiquetas sobre nutrición y comparar el número de calorías de cada porción con el número de porciones en el paquete de comida.
Así, el escoger productos alimenticios frescos y ricos en fibra permite a una persona consumir grandes cantidades con pocas calorías, relativamente, porque produce una sensación de saciedad. "Los alimentos bajos en grasa que ofrecen más cantidad y fibra pueden reducir la sensación de hambre por un período más largo", dijo Wylie-Rosett, de la Facultad de Medicina Albert Einstein, en el Bronx, Nueva York.
Los consejos de los especialistas en nutición llegan en una época en que los índices de obesidad no tienen precedente en Estados Unidos y en otros países. Aunque las personas en Estados Unidos han seguido el consejo del gobierno y reducido el aporte de grasas durante los últimos 50 años, continúan engordando. Algunos estudios han mostrado que el índice de obesidad se ha duplicado en Estados Unidos en los últimos 20 años, mientras que el número de personas con diabetes tipo II, una enfermedad originada por el exceso de peso, aumentó en un tercio durante la década de los noventa. Algunos niños de sólo 10 años están siendo diagnosticados ahora de diabetes de tipo II, conocida con anterioridad como diabetes del adulto, ya que afectaba a las personas en la década de los 40 años y mayores.
El comunicado de la AHA recomienda que las personas que desean adelgazar y mantener un peso saludable sigan la guía de la pirámide de los alimentos y pongan una especial atención en el tamaño de las porciones. Una porción de carne, por ejemplo, debe pesar sólo tres onzas o ser aproximadamente del tamaño de una baraja. Media taza de pasta equivale a una porción de carbohidratos. Según la pirámide, alrededor del 60 por ciento del aporte calórico diario de una persona debería provenir de los carbohidratos, como los cereales integrales, las frutas y los vegetales. Las calorías diarias provenientes de la grasa no deberían exceder el 30 por ciento diario, y menos del 10 por ciento debería proceder de las grasas saturadas que se encuentran en los productos animales, como la carne y los lácteos con grasa. Los alimentos ricos en proteínas deberían aportar el 15 por ciento de las calorías.
La AHA también recomienda que las personas eviten cantidades excesivas de sustitutos de la grasa, como el olestra, que se encuentra fundamentalmente en los alimentos que sirven de aperitivos. El olestra pasa por el tubo digestivo sin absorberse y puede originar trastornos digestivos, indicaron los autores en el informe publicado en la edición del 11 de junio de Circulation: Journal of the American Heart Association. Este producto también puede afectar la absorción de ciertos nutrientes, como las vitaminas D y E, y, hasta el momento, no está claro cómo el olestra interactúa con los medicamentos y con otros ingredientes en los productos alimenticios.

Fuente: Reuters

domingo, 8 de junio de 2008

El vino tinto y el envejecimiento del corazón

Según un estudio, un compuesto natural existente en el vino tinto protegería al corazón de los efectos del envejecimiento
En ese estudio, un grupo de ratones recibió una dieta que incorporó un suplemento alimenticio conocido como resveratrol, comenzando desde el equivalente a la mediana edad, hasta la vejez.
Estos roedores experimentaron cambios en su actividad genética relacionada con la vejez de una forma muy similar a los ratones que realizaron una dieta de restricción calórica que desacelera el proceso de envejecimiento al disminuir enormemente la ingesta de energía.
Lo más llamativo fue cómo el resveratrol, al igual que la restricción de calorías, bloqueó el deterioro de la función cardíaca típicamente relacionado con el envejecimiento, según Tomas Prolla, profesor de genética de la University of Wisconsin, quien ayudó a dirigir el estudio.
El resveratrol es abundante en las uvas y en el vino tinto, generó gran interés entre los científicos y algunas compañías, como la GlaxoSmithKline que ofertó u$s 720.000.000 para comprar Sirtris Pharmaceuticals Inc, una empresa que está desarrollando medicamentos que imitan los efectos del resveratrol.
Ciertas investigaciones demostraron que en altas dosis el compuesto extendía el período de vida de las moscas de la fruta y los gusanos y prevenía la muerte temprana en ratones alimentados con mucha grasa.
En este estudio, los ratones recibieron dosis relativamente bajas, comparado con la investigación previa, y aún así experimentaron importantes beneficios relacionados con el proceso de envejecimiento, dijeron los expertos.
"El resveratrol en dosis bajas puede retardar algunos aspectos del proceso de envejecimiento, incluido el deterioro del corazón, y lo haría imitando algunos de los efectos de la restricción calórica, que se sabe que retrasa el envejecimiento en varios tejidos y extiende la vida", manifestó Prolla, cuyo estudio fue publicado en la revista científica PLoS ONE.
El equipo observó el corazón, el cerebro y los músculos y señaló que el efecto del compuesto era más fuerte en el corazón pero que prevenía algunos cambios ligados al envejecimiento en otros tejidos.
Sólo porque estos ratones tuvieron esos beneficios no significa que las personas también lo hagan, pero Prolla añadió: "Creo que hay altas posibilidades de que nuestros resultados sean aplicables a los seres humanos".

Fuente: Will Dunham (Reuters)

sábado, 7 de junio de 2008

Mantener la mente joven

¿Qué alimentos ayudan a aumentar la memoria y tener mayor agilidad mental? ¿Qué hábitos conviene desterrar para ganarle al cansancio y al estrés? ¿Qué alimentos funcionan como "combustible" cerebral? Estos son algunos de los consejos de especialistas ...
Para tener una memoria imbatible, resolver cálculos y problemas al instante y lograr una concentración profunda, el cerebro necesita estar entrenado y en forma. Y así como los deportistas deben seguir una dieta para alta competencia, en los momentos de mayor desgaste mental o si se busca mejorar el rendimiento intelectual, es fundamental incorporar algunas pautas de alimentación y olvidarse de los malos hábitos. "Si bien no se puede hablar de alimentos que potencien la inteligencia, hay investigaciones que indican que ciertos nutrientes brindan las condiciones para desarrollar el conocimiento", explica el médico nutricionista Alberto Cormillot.
Para poner en marcha la maquinaria cerebral, uno de los pilares es abastecer el cuerpo con provisiones energéticas. En especial, de glucosa (que el organismo obtiene de las frutas y los cereales). "Cuando el cuerpo deja de recibir este combustible por un tiempo prolongado, agota sus propias reservas y luego, desarrolla mecanismos suplementarios que sólo llegan a cubrir entre el 70 y el 75 por ciento de sus funciones. Con lo cual, el rendimiento decae", explica el licenciado Ezequiel Gleichgerrcht, investigador del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO). Por eso, en épocas de exámenes o de mayor exigencia intelectual, almorzar una fruta o un yogur no resulta suficiente. Tampoco están recomendadas las dietas muy restrictivas en calorías y nutrientes. Si se busca bajar de peso, el consejo es permitirse un buen plato en el almuerzo y hacer ejercicio, para compensar la ingesta. Las funciones cognitivas se reducen en el 25 % cuando el cerebro no recibe la energía necesaria. Por esa razón, los ayunos prolongados y las dietas no favorecen una buena memoria.
Elegir algunos alimentos clave, también forma parte de las recomendaciones de los especialistas en nutrición. Según estudios realizados en distintas poblaciones, la ingesta de determinados alimentos podría mejorar el funcionamiento neuronal y la capacidad cognitiva. Las vitaminas del complejo B, los aceites omega 3, los antioxidantes y algunos minerales, como el hierro y el selenio, cumplirían las funciones mencionadas.
Además, para mantener la mente siempre joven, uno de los objetivos es contrarestar el stress. "La excesiva tensión y exigencias producen el envejecimiento de las células y además, disminuyen la capacidad de concentración", explica el doctor Dharma Singh Khalsa en el libro "Rejuvenece tu cerebro". El consejo para evitarlo: consumir por lo menos cinco porciones de frutas (si se puede, elegir aquellas de color oscuro, como las pasas de uva, o de color rojo, como las frutillas o las frambuesas). También hay que tener en cuenta que otros alimentos podrían ser un disparador del bajo rendimiento y de la pérdida de la memoria. Comidas ricas en grasas, procesadas y con mucha sal -papas fritas, hamburguesas y snacks, encabezando la lista- hacen que las facultades mentales se vuelvan más lentas. Distintos estudios muestran que las ratas alimentadas con estos nutrientes tienen un menor rendimiento que otros animales que siguieron una dieta baja en grasas. El sobrepeso también juega en contra. "En las personas obesas se ve un mayor deterioro de sus funciones cerebrales", explica el doctor Cormillot. Además, tendrían un mayor riesgo de sufrir mal de Alzheimer. "Los nutricionistas dicen que las dietas son importantes para prevenir enfermedades de corazón. Pero no dicen que el cerebro también se ve afectado por lo que comemos", dice el doctor Facundo Manes, director del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO). Por eso, seguir una alimentación que beneficie las funciones del cerebro, puede ser una buena idea. Y que se puede poner en práctica a cualquier edad.
Alimentos que favorecen el funcionamiento de nuestra mente
1. Omega 3. Los pescados y frutos de mar, los aceites de soja y canola, las semillas de lino y las frutas secas son buenas fuentes de este ácido graso esencial. Los especialistas indican que la falta de Omega 3 está asociada a problemas neurológicos y pérdida de la memoria. Otro de sus efectos es que mejora la permeabilidad de las membranas celulares y el funcionamiento del metabolismo.
2. Vitaminas del Complejo B. Sus principales fuentes son las carnes rojas y blancas, la espinaca, los lácteos, las frutas secas y las semillas. Hay algunos estudios que indican que su ingesta podría mejorar las conexiones de las neuronas. Además, en adultos mayores, un nivel alto de vitamina del grupo B 12 podría mejorar la capacidad cognitiva.
3. Vitamina E. Se encuentra principalmente en las frutas secas (nueces, avellanas, almendras y maníes), las semillas de sésamo y lino, el germen de trigo. Se trata de un antioxidante muy poderoso. Junto con la vitamina C, los betacarotenos y el selenio, previene el envejecimiento prematuro y la anemia, entre otras enfermedades. Hay algunos estudios que estiman que podría mejorar la memoria.
4. Hierro. Está presente principalmente en las carnes rojas y blancas, vísceras, yema de huevo, verduras, como la espinaca, y legumbres, como la lenteja. Las dietas con cantidad insuficiente de este mineral producen decaimiento general y menor agilidad mental. Además, previene amenias. La baja de hierro entre los 6 y los 34 meses de edad produce trastornos en el crecimiento.
5. Un buen aliado, el chocolate. El chocolate tiene cada vez mejor reputación. "Contiene algunas sustancias que resultan levemente estimulantes y que beneficiarían el funcionamiento de la mente", explica el nutricionista Alberto Cormillot. Otro de sus beneficios es que ayuda a disminuir el estrés. Y, con menos agotamiento, la claridad mental y la posibilidad de mayor razonamiento serán mayores.Pero, desde ya, no conviene abusar. "En poca cantidad, es bueno. Si se consume en exceso, resulta perjudicial", dice Cormillot.
6. Frutas y verduras. Cinco son las porciones diarias de vegetales recomendadas para mantener el cerebro en forma. Si se puede, los médicos aconsejan elegir frutas de color oscuro y rojo.

Fuente: Luciana Fava en Clarin.com

martes, 3 de junio de 2008

Té verde para dormir

Según una investigación realizada en los Estados Unidos y publicada en el American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine, las hojas no fermentadas de infusión de té verde podrían ayudar al cerebro a trabajar contra los problemas para dormir.
Según la explicación de los especialistas, las hojas de té no fermentadas podrían contrarrestar los problemas cognitivos que acompañan la apnea obstructiva del sueño.Sucede que los polifenoles del té verde, conocidos por sus propiedades antioxidantes, parecen anular el aumento del estrés oxidativo que afecta el tejido cerebral en las áreas involucradas con el aprendizaje y la memoria en personas que tienen dicha apnea.
La conclusión se basó en su administración a ratas que habían sido privadas intermitentemente de oxígeno durante ciclos nocturnos de 12 horas, una afección que emula la hipoxia intermitente que experimentan los humanos con dicha apnea. Las ratas que tomaron agua tratada con té verde lograron mejores resultados en un laberinto que las ratas que consumieron sólo agua.
Se dedujo que los polifenoles del té verde tienen la capacidad de atenuar los déficits de aprendizaje espacial inducidos por la hipoxia intermitente y que podrían servir como estrategia intervencionista potencial para los pacientes con trastornos respiratorios durante el sueño.

Fuente: Diario Infobae