La chía (Salvia hispánica L.) es un cultivo anual originario del sudoeste de México y noroeste de América Central. Los pueblos asentados en esas regiones la consumen desde los tiempos precolombinos, siendo parte preponderante de su nutrición diaria.
Cuando Cristóbal Colón llegó a América, el imperio azteca controlaba un amplio territorio que ahora pertenece a México, con una población de más de once millones de personas. Tenochtitlán, la ciudad capital, con doscientos mil habitantes, se hallaba en donde ahora se encuentra el Distrito Federal. Esta muy avanzada civilización alcanzó su máximo esplendor entre los años 1168 y 1521, cuando fue destruida por los conquistadores liderados por Hernán Cortés.
Mesoamércia tenía por entonces al menos veinte especies botánicas domesticadas, con usos diferentes. Cuatro de ellas sobresalían desde el punto de vista nutricional; amaranto, porotos, chía y maíz, constituyendo los principales componentes de la dieta diaria. Su importancia está bien fundamentada en el histórico Códice Florentino escrito entre 1548 y 1585 por Fray Bernardino de Sahagún, titulado Historia general de las cosas de Nueva España. El trabajo de doce volúmenes escrito en nahuatl y castellano se halla en la Biblioteca Laurenziana de Florencia, Italia. Algunos aspectos relacionados con la producción, comercialización y usos de la chía se describen en varios pasajes de este monumental trabajo.
La semilla de chía, según la evidencia científica, comenzó a emplearse en la alimentación humana unos 3.500 años antes de Cristo. Entre 2600 aC y 2000 aC fue cultivada en el valle de México por las civilizaciones teotihuacanas y toltecas antes de que los aztecas llegaran allí, y entre 1500 aC y 900 aC se empleó como moneda en el centro de México. Se utilizó entera en las comidas diarias mezclada con otros alimentos y emulsionada con agua como bebida refrescante; molida en harina integrando medicinas; prensada para obtener su aceite, utilizado luego como base para pinturas cosméticas tanto para el rostro como para el cuerpo. En la guerra fue indispensable por su condición energizante, se la usó para pagar los tributos anuales que los aztecas exigían a los pueblos conquistados, y fue ofrecida a los dioses en las ceremonias religiosas.
La conquista española reprimió a los nativos, suprimió sus tradiciones y destruyó la mayoría de la producción agrícola intensiva así como el sistema de comercialización existente. Muchos cultivos que mantuvieron una posición preponderante en las dietas de la América pre-colombina fueron eliminados por su estrecha asociación con la religión y tal vez por su incapacidad de adaptarse a las condiciones climáticas europeas, siendo reemplazados por otras especies foráneas (trigo, cebada, etc.) de gran demanda. De los cuatro cultivos principales, el maíz y los porotos fueron excepción y hoy son dos de los más importantes de la humanidad.
El cultivo de la chía decreció luego del descubrimiento de América. Hoy, en su lugar nativo, la especie está limitada a unas pocas hectáreas con escasas posibilidades de incrementar el área sembrada debido a los factores sociales y políticos. Sin embargo, debido a sus condiciones sobresalientes, se ha comenzado a cultivarla en diferentes países en forma regular.
La ciencia moderna ha llegado a la conclusión de que las dietas precolombinas eran superiores a las actualmente consumidas en la misma región y la chía, que sobrevivió sólo en pequeñas parcelas en áreas montañosas escarpadas del sur de México, Guatemala y Nicaragua vuelve, quinientos años más tarde, a recobrar su papel protagonista en la nutrición humana.
Su composición química y valor nutricional como fuente de ácidos grasos omega-3, antioxidantes y fibra dietética, le confiere un gran potencial para integrar los mercados alimenticios e industriales. Así, la información tecnológica ha dado una excelente oportunidad para crear una industria agrícola, totalmente capaz de ofrecer al mundo un “cultivo nuevo y antiguo a la vez”.
domingo, 19 de julio de 2009
Chía: un alimento que vuelve
Fuente: diario Perfil
Etiquetas:
Chía
sábado, 11 de julio de 2009
Obesidad Infantil en Lazytown
"Cuando era chica, yo era gorda. Me llamaban Fitubolla. Eso puede traducirse como una 'bola gorda'. Yo era descripta, literalmente, como una esfera de grasa. Si esto no era suficientemente malo, no sólo yo era la única gorda en mi clase. Yo estaba convencida de ser la unica chica gorda en todo mi colegio. Yo era una rareza, porque cuando yo estaba creciendo, los chicos en Islandia simplemente no eran obesos."
"Obviamente, dado que yo era rara, such a bizarre sight as I waddled past my lithe classmates, I got the standard wave of schoolyard bullying. After all, I was isolated because I was different. Si yo creciera en Islandia ahora, habría una historia muy distinta a mi alrededor".
Esta semana fue anunciado que uno de cada 5 chicos de entre 7 y 9 años en Islandia tiene sobrepeso. Si bien la situación no es tan mala como la de otros países, por ejemplo en los Estados Unidos la obesidad afecta a uno de cada 3 chicos de esa edad, es sin embargo un desarrollo alarmante.
Estos datos fueron obtenidos por el profesor Erlingur Jóhannsson, del departamento de atletismo de la Universida de Islandia. Según el estudio las causas de este cambio hay que encontrarlas en un estilo de vida que excluye el hacer ejercicios y promueve comer mirando televisión,
Demasiado para ser los creadores y el cuartel general de LazyTown! Dónde fueron a parar los ejercicios? Quiero decir, hasta una pequeña redonda como yo hacía gimanasia varais veces a la semana e iba a los campos de futbol en el verano para mantener mi salud.
Cuándo fue que la consola de juegos Wii se comenzó a considerar como un deporte? Ok, usted puede jugar un tennis o un golf genial en ella, pero desde cuándo un juego de computador puede reemplazar a una carrera o una patinada en roller alrededor del edificio?
Acorde con el informe de Jóhannsson, el número de obesos y de chicos con sobrepeso ha crecido en forma exponencial en los últimos años, y hay predicciones acerca de que las cosas no sólo van a ponerse peor, sino que lo que sigue son las complicaciones a largo plazo como consecuencia de ese sobrepeso.
La conclusión del estudio es que los maestros deben incorporar más ejercicos y actividades al aire libre en la currícula, y la familia debe estar también presente y educada en la importancia del ejercicio y la comida sana.
Nanna Árnadóttir – nannaa@hotmail.co.uk
Fuente: Iceland Review OnLine
Etiquetas:
Obesidad
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